Con este texto abro este espacio de contención para mí misma y, tal vez, para alguien más, que encuentre en mis palabras un eco a su verdad.

Hoy no te dije.

Hoy no te dije, que estabas hermoso.

Hoy no te lo dije, y el día pasó.

Hoy no te dije que tus ojos negros me vuelven oscura cuando pienso en vos. Que me llueve el alma cada vez que estás, que es difícil verte y no poder mirar.

Que en esta tormenta no puedo ser yo, que busco en tus ojos lo que no es real.

Que quise correr cuando vos llegaste, y sin embargo pude sólo temblar.

Que es iluso y triste enredarme en vos, como si pudiera detener tu andar.

Que no sé qué día apareció este amor. Sólo sé que sufro de un deseo impune, un impulso fresco, un tornado dentro, un intenso ataque de imaginación.

No te dije hoy, lo hermoso que estabas, no te dije nada de esta tempestad.

Y escondí mi aliento, levanté barreras.

No dejé que vieras lo que no mirás.

..

.